Desde la primera cosecha de El Cabernet de Ránquil La Capilla, en 2020, cada vendimia ha sido una oportunidad de aprendizaje en Viña Morandé. Año tras año, hemos ido comprendiendo mejor la dinámica de este viñedo de Cabernet Sauvignon (uno de los más antiguos de América, con 131 años de historia), entendiendo su respuesta a las condiciones climáticas y la forma en que expresa su identidad.
Ya en la primera vinificación tuvimos la certeza de que estábamos frente a algo único. Incluso en un año cálido y seco en el Valle del Itata, la calidad de la fruta y la salud de las plantas nos impresionaron profundamente. En 2021, con la recuperación de las lluvias y una maduración más lenta, observamos nuevos matices de frescura y profundidad.
La cosecha 2022, por su parte, fue considerada cálida en el contexto de los últimos años, con episodios de altas temperaturas que exigieron una atención aún mayor en el viñedo. Aplicamos prácticas como un deshoje ligero y un raleo temprano de racimos para minimizar al máximo el estrés de las plantas. Fue una temporada que volvió a demostrar la capacidad de este lugar para preservar su identidad incluso en condiciones más cálidas, confirmando una consistencia que nos entusiasma y, al mismo tiempo, nos desafía a seguir aprendiendo.
Del viñedo a la bodega: la elaboración de El Cabernet de Ránquil

Nuestro desafío no es moldear El Cabernet de Ránquil según una idea preconcebida, sino interpretar con sensibilidad, pureza y autenticidad aquello que el viñedo nos entrega. Año tras año hemos mantenido prácticamente el mismo estilo de vinificación, con fermentación en cubas abiertas de roble de 1.500 y 2.800 litros, y una crianza de 16 meses en barricas francesas de 225 litros de segundo, tercer y cuarto uso.
Los dos años de guarda en botella también se han mantenido desde 2020. Un cuidado que se refleja en un vino de brillante color rojo granate, intensamente frutal, con predominio de frutas rojas como guinda ácida y grosella roja, acompañadas de notas de té y un distintivo toque de hierbas frescas. En boca muestra estructura firme, amplitud y persistencia.
Otro aspecto que refleja nuestra creciente comprensión de este proyecto es la evolución gradual de los volúmenes producidos. Pasamos de cerca de 2.000 botellas en la cosecha inaugural a 2.300 en 2021 y 2.900 en 2022. Siguen siendo cantidades muy pequeñas (como debe ocurrir cuando trabajamos con viñas tan antiguas), pero demuestran la confianza que hemos ido construyendo a lo largo de los años en la consistencia y el potencial de este lugar singular.

Más allá de la oportunidad única de trabajar con estas viñas y aprender tanto de ellas, resulta muy gratificante ver que esta trayectoria también ha sido reconocida por la crítica especializada.
La cosecha 2020 de La Capilla obtuvo 98 puntos en la Guia Descorchados y fue elegida Vino Revelación, además de alcanzar 94 puntos en Robert Parker Wine Advocate y La Cav.
La cosecha 2021 siguió el mismo camino, obteniendo 98 puntos James Suckling, 97 puntos Tim Atkin MW —siendo incluida entre los Wines of the Year de Chile— y 94 puntos en las evaluaciones de La Cav y Susie & Peter MW. Más recientemente, la cosecha 2022 debutó con 97 puntos en Robert Parker Wine Advocate.
Recibimos estos reconocimientos con enorme satisfacción, pero también con la conciencia de que cada cosecha representa apenas un capítulo más de una historia mucho más grande que nosotros. Hoy, al mirar la trayectoria de El Cabernet de Ránquil, siento que apenas estamos comenzando a descubrir todo lo que este viñedo puede expresar.
Ricardo Baettig
Director enológico de Viña Morandé

